“Los signos de puntuación y algo más”…una joyita que me regalaron.

Ana B. es una prestigiosa Psicóloga Infantil de Rosario. Compartimos juntas la  docencia universitaria y cuestiones vinculadas con la clínica con niños. Ayer me envió por correo electrónico esta poesía con esta introducción:

“Hola Gloria!

te paso una poesía que me pasó mi mejor seño de lengua…uno de esos tesoros que difícilmente se encuentran en las escuelas….”.

Los signos de puntuación y algo más

En el mundo de la puntuación cada signo tiene su razón.

El punto es muy terminante, cierra toda situación.

Si es seguido, es tolerante, sigue con la ilusión.

Pero, el punto final, es sin retorno, cerró la ocasión.

Las comas, son juguetonas, saltan, juegan, enumeran,

ponen distancias cortas, dan tiempo a una aclaración,

son de relaciones rápidas, y nunca de decisión.

El punto y coma, no es ni lo uno ni lo otro no permite, ni da final.

Los tres puntos suspensivos son la posibilidad el ensueño,

la esperanza de lo que irá a pasar .

Y el uso de los paréntesis, solos, tristes, pobrecitos, encierran lo pequeñito,

y quedan allí encerrados, en su breve aclaración..

Nuestra Vida, es como un texto, al que debemos puntuar,

y según cómo lo hagamos, nos podrán interpretar…

 

Gracias Ana!!!

 

¿Por qué nos preguntamos cosas?

¿Por qué nos preguntamos cosas? es la pregunta que motivó a la escritora Victoria Pérez Escrivá a pensar y escribir respuestas a algunos interrogantes que seguro compartimos. El libro está ilustrado por Javier Zabala y editado por Thule Ediciones en 2013.

Van dos de los “¿Por qué…?” para tener en cuenta en este tiempo de vacaciones.

Por qué las cosas pequeñas siempre se pierden

Si una cosa pequeña fuera grande, nunca se perdería.

Todo el mundo diría:

-¿Dónde, dónde está la cosa?

-Allí, mira, ¿ves esa enorme sombra?

Todo arreglado, ya está: delante de tus narices,

tapándote el sol y las nubes

y el tejado de tu vecino

y la hermosa vista

por la que has pagado mucho dinero.

Las cosas grandes nunca se pierden,

pero te tapan otras pequeñas

que tu crees que se han perdido.

Solo tienes que quitar eso enorme que lo tapa todo.

 

Por qué las olas van y vienen

Las olas van y vienen, vienen y van.

El sol sale cada día.

La luna engorda y adelgaza.

Los carruseles dan vuelta.

Los recuerdos vuelven a la memoria.

Un hombre se despidió para siempre.

-¡Adiós! -exclamó muy enfadado-. ¡Prometo que nunca volveré!

Y lo cumplió.

Pero la mujer que lo amaba lo recordó siempre.

Siempre.

Siempre.

Las olas vienen y van, van y vienen

para recordarnos que todo regresa,

no importa de qué modo.

Nada se va para siempre.

 

¿Bueno para nada? ¿Malo para todo?

El comienzo del último trimestre del año suele ser decisivo respecto de definir situaciones pedagógicas, académicas, laborales, ocupacionales, profesionales que, por lo general, nos alcanza a todos.

Pero…la escuela…a diferencia de otros ámbitos sociales, tiene un peso en la vida de los niños que, para muchos, define sus posibilidades futuras de modo implacable, con efectos traumáticos que calan hondo en la capacidad subjetiva de un niño de percibirse/sentirse seguro, confiado para hacer las cosas que otros hacen.

Como bien expresa Isol en su libro “Petit, el monstruo”, la mayoría de los niños que presentan dificultades de aprendizaje escolar porque les cuesta, aún no les interesa, se aburren y, en consecuencia,  presentan problemas de atención, de conducta tienen la sensación  de que el juicio adulto se reduce a lo que esta escritora-ilustradora plantea como preguntas: “¿Bueno para nada? ¿Malo para todo?”. Si, además, consideramos que, aunque se esfuercen, sus esfuerzos nunca son suficientes, nunca alcanzan…algo no está funcionando bien entre nosotros, los adultos.

 

Pareciera que la condena escolar por no aprender los contenidos curriculares, en tiempo y en forma, no posibilita valorar que estos niños “malos” para los aprendizajes son “buenos” compañeros, sensibles a los afectos, curiosos, ocurrentes; se destacan en música, deportes, artes.

Pareciera, también, que, como Docentes, Fonoaudiólogas/os, Psicopedagogas/os, Psicólogas/os no nos damos cuenta del peso que tiene la escuela en la vida de los niños ya que como señala el Pedagogo Miguel Ángel Santos Guerra “se pasan en ella cinco de cada siete días de la semana y diez de cada doce meses del año. La escuela marca la infancia con sello indeleble”.

Pareciera, además, que, como papás, por inercia, por el deber hacer cumplir los requerimientos escolares participamos “en este nefasto proceso de etiquetado” sin reflexionar por las posibles consecuencias futuras. Santos Guerra plantea un círculo vicioso que, difícilmente, se deshace: “no puedo hacer nada bien y por eso no esperan nada de mí y no esperan nada de mí porque no puedo hacer nada bien. Es malo que te consideren tonto. Es peor que acabes creyéndote que lo eres. Ahí está el problema”.

Comparto con Isol esto de que todos somos “buenos-malos” sin distinción de edad cronológica y con Santos Guerra que “hay que poner a los alumnos ante retos asumibles ya que si lo situamos ante objetivos inalcanzables, le estamos abocando al fracaso”, en este punto, es necesario corregir el error y felicitar por el acierto.

 

Isol (2010). Petit, el monstruo. Buenos Aires: Calibroscopio.

Santos Guerra, M. A. (2014). Estigmas en la escuela “Soy el bruto del verbo brutar”, se presentaba un alumno. En diario La Capital, Sección Educación, sábado 4 de octubre de 2014.

 

Estrenando libro…

Para dar continuidad a la publicación anterior Lenguaje. Una perspectiva interdisciplinaria. Escritos N°1 surge este nuevo libro que intenta ampliar los ejes temáticos desarrollados anteriormente. Los distintos capítulos fueron escritos por los integrantes de la cátedra de Psicología y Psicopatología del Lenguaje, Facultad de Psicología, Universidad Nacional de Rosario.

Pueden encontrarlo en Mal de archivo, Moreno 477, Rosario.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La mágica y poética luna (tomado del blog de Valeria Cis -Lacasuni)

Mañana de lunes, semana complicada…¿qué mejor que visitar espacios que animan como una brisa fresca que despeja la mente y el espíritu? No me equivoqué, mmm…mmm…me dije ¿en qué andará Valeria Cis en su blog?…y ahí la grata sorpresa…en una noche cerrada, como de terciopelo negro, el encuentro entre una media Luna increíble y un Venus diminuto como cortejándola….una foto de autor, digna de la sensibilidad y la mirada de Valeria…Un placer!!!

Pensé en Federico García Lorca….”Huye luna, luna, luna, si vinieran los gitanos, harían con tu corazón collares y anillos blancos”…pero encontré un poema de Jaime Sabines Gutiérrez que me parece es justito, justito para ponerlo en práctica…

 

 

La luna

Jaime Sabines

 

La luna se puede tomar a cucharadas
o como una cápsula cada dos horas.
Es buena como hipnótico y sedante
y también alivia
a los que se han intoxicado de filosofía.
Un pedazo de luna en el bolsillo
es mejor amuleto que la pata de conejo:
sirve para encontrar a quien se ama,
para ser rico sin que lo sepa nadie
y para alejar a los médicos y las clínicas.
Se puede dar de postre a los niños
cuando no se han dormido,
y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos
ayudan a bien morir.

Pon una hoja tierna de la luna
debajo de tu almohada
y mirarás lo que quieras ver.
Lleva siempre un frasquito del aire de la luna
para cuando te ahogues,
y dale la llave de la luna

 

Jaime Sabines Gutiérrez (Chiapas, 1926- Ciudad de México-1999) fue un poeta y político mexicano, considerado como uno de los grandes poetas mexicanos del siglo XX[.]

 

“Las buenas ideas” (Pablo Bernasconi, 2012).

Julio aparece en el calendario como el mes bisagra entre el primer y el segundo semestre del año. Me pareció una muy buena idea tomar “las buenas ideas” de Pablo Bernasconi (2012) para salir a la caza de nuestra creatividad en pos de que nuevas ideas se consoliden y se transformen en nuevos proyectos para lo que resta del año o para el próximo. En este proceso, el texto de Pablo resulta fundamental. A buscar, entonces, posibles lugares para encontrar buenas ideas!!!

 

“Las buenas ideas son mariposas invisibles con las alas escritas. Revolotean entre nosotros sin que las veamos. A veces las confundimos con mariposas comunes, otras veces se nos paran en la cabeza o en un hombro y nos susurran lo que estábamos buscando. Algunas nos dejan las ideas flotando a la deriva o plantadas en lugares insólitos. Las buenas ideas nos empujan al inicio de algo mucho más grande que no podemos ver ni tocar, como el viento que reaviva el fuego. Al contrario de lo que se cree, las buenas ideas son muchísimas más que las malas, lo que pasa es que las malas ideas no son invisibles. La única forma de reconocer una buena idea es con el estómago. Se siente como una mezcla de hambre y vértigo, y se puede experimentar de forma artificial haciendo ayuno sobre una moto a 275 km/h. Pero nadie lo recomienda. Se trata de hacer algo con nuestras mariposas: un dibujo, una canción, un cuento. Si uno tan solo las deja ir, las buenas ideas simplemente cambiarán de dueño. Sin tristeza ni reproches se van volando hasta la primera persona que les haga caso.

Lugares donde es posible encontrar buenas ideas

  • Sentados en un sillón azul, sin tocar el piso con los pies.
  • Entre hojitas de papel glacé.
  • Del otro lado de las ventanas.
  • En el baño, cerca del techo.
  • Adentro de una caja de crayones (primero hay que gastarlos).
  • Entre fotos viejas de la abuela joven.
  • Abajo de las almohadas.
  • En los álamos, más bien llegando a la punta.
  • Entre los pelos de un perro salchicha.
  • En el fondo de cualquier tarro de pintura verde.
  • En el medio de un lápiz rojo.
  • En dobladillos, de pantalones a cuadros.
  • En los trenes, entre un vagón y el otro.
  • En la página 18 del noveno libro, empezando por la derecha, del estante más alto de la biblioteca.
  • En la esquina de Moreno y Los Radales, en Bariloche” (: 23-24).

A modo de ejemplo estos son los lugares que Pablo Bernasconi sugiere en su libro La verdadera explicación. Estoy segura que cada una/o puede ampliar esta lista con lugares de lo más originales. Si se animan, quedo a la espera de más sugerencias.

 

Bernasconi, P. (2012). La verdadera explicación. Buenos Aires: Sudamericana.

 

Julio Cortázar, Rayuela

 

La rayuela se juega con una piedrita que hay que empujar con la punta del zapato. Ingredientes: una acera, una piedrita, un zapato, y un bello dibujo con tiza, preferentemente de colores. En lo alto está el Cielo, abajo está la Tierra, es muy difícil llegar con la piedrita al Cielo, casi siempre se calcula mal y la piedra sale del dibujo. Poco a poco, sin embargo, se va adquiriendo la habilidad necesaria para salvar las diferentes casillas (rayuela caracol, rayuela rectangular, rayuela fantasía, poco usada) y un día se aprende a salir de la Tierra y remontar la piedrita hasta el Cielo, hasta entrar en el Cielo, (Et tous nos amours sollozó Emmanuèle boca abajo), lo malo es que justamente a esa altura, cuando casi nadie ha aprendido a remontar la piedrita hasta el Cielo, se acaba de golpe la infancia y se cae en las novelas, en la angustia al divino cohete, en la especulación de otro Cielo al que también hay que aprender a llegar. Y porque se ha salido de la infancia (Je n`oublierai pas le temps des cérises, pataleó Emmanuèle en el suelo) se olvida que para llegar al Cielo se necesitan, como ingredientes, una piedrita y la punta de un zapato.

Rayuela Cap.: 36

Ilustración, Sabrina Dieghi

 

Derechos del niño… todos los días (Isol, 2009)

Marisol Misenta, más conocida como Isol, es una artista increíble -ilustradora, poeta, música- , sabe conjugar el arte de ilustrar y de contar,  en cada una de sus obras. Sus ilustraciones transmiten, además de sentido, la música del alma. Este año, recibió el premio Memorial Astrid Lindgren*.

A continuación, parte del discurso que ofreció en el momento de recibir tan destacado premio y una de sus creaciones. En este caso, la ilustración del artículo 8 de los Derechos del Niño resulta la mejor síntesis de su calidad humana, más allá de su talento.

“A mí me inspira lo salvaje, lo ridículo, lo contracultural que tienen los niños. Ellos están fuera de las convenciones, se la pasan preguntándose acerca de todo, es por eso que los elijo como mis personajes principales. Los puntos de vista del artista y el niño tienen muchos aspectos en común. Una vez oí que un artista es un niño que ha sobrevivido. No me gustan los libros que me dicen lo que tengo que pensar, y creo que no es respetuoso del otro cerrar la lectura en un solo significado. Lo que es realmente inspirador es sentir que uno descubre algo propio a través de una obra pensada por otra persona. Eso me pasa con los libros que más amo: aquellos que me compartieron su poder. Este momento es muy emocionante porque puedo sentir que mis libros llegaron hacia ustedes y fueron disfrutados de esta forma, fueron queridos. Siento que detrás de este premio hay mucho amor: por los libros, por los niños y adultos, por el arte y la vida. Ese mismo amor que Astrid Lindgren mostró, ese mismo coraje. Si somos sinceros, los autores exponemos la propia piel en cada libro, preparamos la casa para una fiesta. Y abrimos la puerta esperando que venga a visitarnos el lector y le guste lo que preparamos. Y si hay suerte, surge esa relación gozosa que no se puede predecir, que es tan real como intangible” (Isol, 2013) **.

 

 

 

Artículo 8: El niño debe, en todas las circunstancias, figurar entre los primeros que reciban protección y socorro.

*Este reconocimiento es otorgado por el gobierno de Suecia, de modo anual, a un autor de Literatura infantil y juvenil (LIJ), a un ilustrador o a un promotor de lectura, de cualquier país del mundo. Es homenaje a la escritura sueca Astrid Lindgren.

** El discurso completo de Isol y el video de la entrega del Premio pueden encontrarse en: isolisol.blogspot.com

Vigotsky…siempre vigente!!!

Según lo expresa el experto en creatividad Sir Ken Robinson, el mundo cambia tan rápido que es muy probable que muchos de los niños que hoy están en la escuela el día de mañana hagan trabajos que, aún, no han sido inventados. Según su opinión “las vidas no son lineales, sino orgánicas, están llenas de imprevistos, giros y sorpresas (…) las vidas evolucionan de acuerdo con las oportunidades que se nos van presentando y vamos tomando”. En este punto, señala que, la mayoría de las personas creen que sus capacidades van menguando a medida que pasan los años y que todas aquellas oportunidades que desaprovechamos las perdimos para siempre. Afirma, entonces que “somos una generación con una mentalidad lineal, que da muchas cosas por sentadas que no son ciertas”. De manera que, para este pensador, la respuesta es adoptar “una visión orgánica”, esto es, “todo lo que puede hacerse, al igual que un sembrador, es crear las condiciones para que las semillas germinen”, la inteligencia y la creatividad de cada persona son tan singulares como sus huellas digitales, e insiste “aceptémoslo, ¡todos somos superdotados en algo!” Descubrir en qué debería ser, según su planteo, la principal función de la educación que hoy está enfocada a “clonar estudiantes” cuando debería ser exactamente lo contrario “descubrir qué es único y especial en cada uno de ellos”. Destaca que la educación es un sistema humano que trabaja sobre los vínculos, las relaciones, los sentimientos, las aspiraciones y que cada escuela es diferente y que cada clase es distinta porque hay personas dentro de ellas. Sostiene, además, que ningún cambio va ser significativo si los chicos no están estimulados y comprometidos con el aprender. En este sentido, éste es el verdadero trabajo del educador ya que Robinson está convencido que todos nacemos con una capacidad infinita para la imaginación, la inteligencia, las emociones, la intuición, la espiritualidad.

 

Si bien acuerdo con la posición de Sir Ken Robinson no puedo dejar de citar, nobleza obliga, a Lev Vigotsky (1986-1934),un grande de la psicología contemporánea. Sus investigaciones acerca de la imaginación y la creatividad en el niño y en el adulto constituyeron un aporte esencial al estudio de estas concepciones en la infancia y, como ha ocurrido con toda su obra, no han sido limitadas por la evolución socio-histórica, sino que continúan vigentes en nuestros días. De acuerdo con sus planteos, la creación es patrimonio de todos en mayor o menor grado, acompaña de manera normal y constante el desarrollo infantil. En este sentido, mientras más rica sea la experiencia del hombre, mayor será el material con que contará su imaginación. Según sus palabras “la formación de una personalidad creadora proyectada hacia el futuro es preparada por la imaginación creadora encarnada en el presente“. De aquí, su posición en destacar la necesidad de ampliar la experiencia del niño si se quiere crear bases suficientemente sólidas para su actividad creadora, esto es, mientras el niño más haya visto, escuchado y vivido; mientras más conozca, asimile y mayor cantidad de elementos de la realidad tenga en su experiencia, más importante y productiva, será la actividad de su imaginación.

Por supuesto que no puedo aseverar que Robinson se haya basado en Vigotsky para llevar a cabo sus ideas sobre  el vínculo imaginación – creatividad-educación, lo que sí puedo confirmar que Vigotsky (1930/2012),  porque así lo expresa en Imaginación y creación en la edad infantil,  para sus investigaciones sobre este tema toma como referente teórico al  filósofo y psicólogo francés Theodule Ribot (1839-1916), quien es reconocido como pionero del estudio sistemático de la creatividad.

Ribot, Vigotsky, Robinson…tres autores que desarrollan sus teorías en diferentes momentos sociohistóricos; tres autores  que demuestran la vigencia de lo esencial del hombre…la capacidad inherente y consustancial  para constituirse como sujeto creativo, transformador de su medio y de sí mismo. Tres autores que experimentaron cada uno, en su momento, la fantástica tarea de “pensar con otros”.

Tan fundamentales como el derecho a la poesía…

Compartiran conmigo que no hay nada más poético que la luna y, en este sentido, no hay nada más tenebroso, más inquietante que una noche cerrada, oscura sin el claro de luna que disipa las tinieblas de la noche.

Compartirán conmigo, también, que la ilustración de Valeria Cis no sólo tiene poesía sino que, además, representa uno de los derechos primordiales que todos tenemos que poder tener: el derecho simbólico a que la luna nos proteja de las tinieblas de la noche;  nos inspire a soñar; custodie nuestro descanso.

Compartirán conmigo, entonces, que… para muchos jóvenes y adultos, en general, y para muchos niños, en particular, vivenciar la experiencia poética de una luna protectora es casi un imposible.

Vale la poesía de esta luna llena acunando el descanso de una niña como imagen para completar un derecho más que se suma a los 10 que todo niño tiene que tener según un estudio realizado por Unicef, Save the Children y Fundación Arcor e impulsado por la iniciativa Empresas por la infancia- EXI.

  1. A la igualdad sin importar nacionalidad, sexo, religión o raza.
  2. A recibir protección contra el abandono y la explotación laboral.
  3. A tener un nombre y una nacionalidad.
  4. A poder desarrollarse física, mental y socialmente.
  5. A la alimentación, la vivienda y atención médica.
  6. A recibir educación gratuita y disfrutar de los juegos.
  7. A recibir cuidados especiales si tienen discapacidad.
  8. A la comprensión y el amor de los padres y de la sociedad.
  9. A ser priorizados en la emergencia.
  10. A crecer en un medio ambiente sano.

 

EXI es una iniciativa que desarrolla acciones con el objetivo de movilizar en el sector privado prácticas de Responsabilidad Social Empresaria (RSE) desde la visión de los derechos de la Infancia(RSE-I. La investigación indaga acerca de las políticas corporativas y las prácticas RSE, vinculadas directa o indirectamente con los niños, en empresas de todo el país. Para más información (www.empresaxlainfancia.org).