Carlos Skliar (2013). “El lugar del otro en los discursos sobre la inclusión y la diversidad”

El Dr. Carlos Skliar no sólo es un reconocido Investigador -FLACSO y CONICET-, sino que sus reflexiones acerca de la problemática en el área Educación siempre invitan a pensar, a interrogarnos como educadores, docentes, terapeutas en cuestiones ligadas a la infancia. En este caso, nos interpela con preguntas tales como “cuándo hablamos de otro, ¿de qué sujeto estamos hablando?, ¿de un sujeto igual a mí o de un sujeto diferente?, y diferente siempre con la connotación negativa?”.

La Conferencia que dictó en el marco del 1° Encuentro de Educación en la diversidad, cuyo video puede encontrarse en “Entre comillas. Autores que nos interpelan” Proyecto colaborativo entre Fundación Lúminis, Fundación El Libro y Banco de Galicia, resulta más que interesante.

Parte de sostener que “los educadores, los terapeutas deberíamos aprender que la igualdad nunca es un punto de llegada, nunca es conclusión. Si la igualdad no existe como punto de partida, no existe (…) Ese gesto inmediato de reconocer al otro como igual, ese me da igualdad, quiere decir igualdad (…) No puedo empezar con una mirada desigual, nadie enseña a partir de una mirada desigual, nadie aprende si es visto como desigual (…) La cuestión, no es saber qué es la diversidad, qué es la inclusión sino, saber escuchar lo que hay al interior de eso que llamamos diversidad e inclusión”.

A continuación, las palabras de cierre de dicha Conferencia.

“Somos iguales a todo, iguales a nada. Distintos y semejantes entre nosotros y entre otros. Disímiles bajo la desnudez del sol y equivalentes en la extrema debilidad de los sueños. Diversos a la hora de mirarnos, diferentes en ese segundo en que una despedida muestra su llanto, únicos para alejar a las bestias y para acercar las alas que nos sostienen. Somos la expresión de lo más pequeño, lo mínimo y lo inconcluso. Cargamos identidades curvas que deambulan como estrellas sin pies. Tenemos el mismo abismo, la misma muerte, la misma soledad. Solemos no comprendernos porque las preguntas exceden el alcance de nuestras manos. Desearíamos decir unas palabras que se escuchen claramente. Cuando nos vamos nos alejamos hacia un mismo lodo. Cuando deseamos nos acercamos hacia la misma sed. Hablamos una lengua que no se calla ni en los sueños. Vivimos, mientras vivimos, con la duda de si un momento es voraz o falaz. Decimos para ocultar el miedo y amamos, porque no queremos ni morirnos en paz” (Skliar, 2013).

No se me ocurre más que tipear….Puntos suspensivos como paréntesis que nos permitan pensar, reflexionar el contenido de esta cita. Cita cuyas palabras interpelan a quien las lee; palabras que, por suerte, nos acercan a pensar, en este caso, con este autor de lujo, la educación y  la clínica con niños.