María Emilia López (2010) “Punto de Partida”.

María Emilia López se formó en Letras, en Educación y en Psicología, especializándose en el acompañamiento integral de la primera infancia. Es escritora y autora de varias publicaciones sobre pedagogía, arte, infancia. El texto que a continuación se presenta fue editorial de la la Revista “Punto de partida” N° 15, Año 2, Julio 2005 y uno de los capítulos que forman parte del libro “Artepalabra. Voces de la poética  de la infancia” del que es Compiladora. Vale la pena detenerse en su lectura ya que resulta el complemento justo para el dibujo de Decur.

“Si una hora fuese a veces diferente, si una noche se estirara y hechizara a las estrellas para no dejar que el sol acelere cada día el final del breve sueño, si los sueños de mis noches duplicaran los segundos que le caben a un minuto y el minuto decidiera apiadarse de nosotros, que vivimos tantas vidas en el día en que una vida apenas puede desplegarse, si pudiéramos hacer que cada día se adaptara en el tiempo horario a las ganas de vivir y de crear de cada uno…

TIEMPO. T I E M P O. T  I  E  M  P  O. T   I   E   M   P   O.

PAUSA.

P A U S A.

P   a   u   s   a.

 

Una pausa.

Breve pausa.

 

Porque al fin uno se anda muriendo un poquito a cada instante, y no es cuestión de que el tiempo en su impiadoso devenir determine por su cuenta que no hay tiempo de leer.

LEER.

L  E  E  R.

 

Leer. pausadamente, al propio ritmo (…). Demorarlo, prolongarlo, estirarlo, hipnotizarse con palabras de otras voces que nos lleven nuevamente hasta el “Punto de Partida”. Partir, partir con la lectura hacia algún lado, buscando las fisuras, los ruidos, las imágenes que cantan en nosotros y pueden escucharse si el tiempo se suspende en una pausa breve o breve pausa o pausa al fin, para alojar el pensamiento” (: 2010: 11-12).