Pararse a Pensar…un buen ejercicio…

“Pensar requiere una interrupción, un apartamiento, una cierta soledad, un cierto silencio. Para pensar, hay que retirarse. Del ruido, del blablableo, de la banalidad de esas palabras demasiado comunes y demasiado urgentes en las que generalmente estamos atrapados. Para pensar hay que suspender los automatismos del decir: todo eso que decimos sin pensar. Y hay que suspender también los automatismos del pensar: todo eso que se piensa solo, todo eso que se piensa automáticamente en nosotros, sin nuestra participación, todo eso que pensamos sin pensar. No se trata tanto de decir lo que se piensa, sino de pensar lo que se dice. Y para eso hay que pararse a pensar. Hay que pararse a pensar lo que decimos y hay que pararse a pensar lo que pensamos. Para poder decir de otro modo. Para poder pensar de otro modo. Y cada vez siento con más claridad que escribir, el gesto simple y elemental de ponerse a escribir, es una de las formas mayores de esa interrupción, de ese apartamiento, de esa soledad, de ese silencio, de ese «pararse a pensar»”(Larrosa, 2009:196).

Skliar, C. y Larrosa, J. (2009). Experiencia y alteridad en educación. Rosario: Homo Sapiens.